Pruebas y análisis metales pesados
Pruebas y análisis metales pesadosUna de las preguntas más comunes que se hace una persona que tiene amalgamas es la relacionada con las pruebas diagnósticas a realizar para comprobar si tiene o no mercurio en su organismo. Pero usted puede además estar envenenándose por otras fuentes, con el mismo resultado en el deterioro de su salud.

Intentaré explicar el inconveniente que se nos presenta a la hora de demostrar que estamos intoxicados por metales pesados y que estos son los responsables de enfermedades crónicas o graves que en apariencia y en diagnóstico nada tienen que ver con la tenencia de empastes metálicos (de mercurio).

Cuando hablamos de intoxicación por metales pesados debemos hacer diferencia entre las dos etapas que el metal cursa en nuestro organismo.

1. La primera, es la etapa en la que encontramos el metal en circulación dentro de nuestra sangre, líquido intersticial, etc...
2. La segunda, es en la cual el metal termina acumulado celularmente para su almacenamiento preventivo.

Lo más fácil es medir la cantidad de metal que existe en la primera etapa, teniendo varias formas de medición:


El análisis de sangre, orina o heces

Análisis de sangre para detectar metales pesados, mercurioCualquiera que sienta que puede estar intoxicándose con metales pesados puede erradicar sus dudas acudiendo a su médico de cabecera o a un laboratorio privado para llevar a cabo un análisis de sangre, orina o heces. Con este tipo de analítica detectaremos la cantidad exacta en microgramos por litro o ppm (partes por millón) de metal circulante en nuestra sangre u orina por ejemplo, dándonos una referencia irrefutable de que estamos intoxicándonos.


Test de metales pesados en fluidos portable

Test de metales pesados - Detecta intoxicación de mercurio producida por amalgamas dentalesUna alternativa interesante son los kit o test de detección de metales pesados en fluidos, (por ejemplo orina, agua, saliva etc....) que son  fácilmente realizables en 2 minutos en su propio domicilio y con la ventaja de medir únicamente los iones de metal libre. Tomando el ejemplo de la orina, esto significa que solo medirá los iones de metal no desintoxicados por nuestro hígado, haciéndonos una idea bastante exacta del metal que puede estar acumulándose en nuestro organismo.
El precio de estos análisis es asequible a cualquier bolsillo y no le robará demasiado tiempo, siendo suficiente demostración de que usted se está envenenando de alguna forma para que se ponga manos a la obra cuanto antes para descubrir la fuente y erradicarla.


Por otro lado, medir la cantidad de metal acumulado es "casi" imposible, ya que el metal tiende a acumularse aleatoriamente (depende de cada persona) por todo el cuerpo, aunque algunos órganos parecen más afectados (hígado, pulmones, riñones, corazón, cerebro…), y tan solo con una autopsia o biopsia especializada podríamos dar con la localización mas masiva del metal, de su cantidad total, así como el daño que está ocasionando al paciente.

Para intentar medir el metal acumulado existen varias pruebas, pero ninguna es realmente efectiva, suelen ser caras, y en algunos casos, peligrosas:


El test de pelo

Test de pelo metales pesados, mercurioCon este análisis, en el cual se nos corta de raíz alrededor de 1 gr de pelo, se indaga el metal acumulado celularmente. Esta prueba es muy popular pero por mi  experiencia no la recomiendo debido a que no emite un juicio veraz. La razón es que estamos encontrando gente que con 30 micro gramos de mercurio en sangre da negativos a este test de pelo. La razón puede ser que nuestro organismo está desintoxicando correctamente el metal o que esté siendo acumulado y depositado en otros lugares del organismo.


La prueba de hidrargiria provocada o Challenge test con agente quelante.

Esta prueba debe ser llevada a cabo por un doctor especializado y consiste en inyectar al paciente un agente quelante que suele ser DMSP, variable en cada paciente para provocar la salida masiva del metal acumulado a nivel celular con el consecuente riesgo de una reintoxicación grave para el paciente y su consecuente malestar, peligro de nuevas lesiones y síntomas provocados por esta reintoxicación. Igualmente nunca se mediría un valor real del metal acumulado y está totalmente desaconsejada en los casos de personas con enfermedades crónicas o graves.


Concluyendo, y según mi experiencia, casi todos las pruebas que intentan medir el metal acumulado son peligrosas o incómodas para el paciente y con un elevado coste, sin ofrecer un dato realista y seguro, por lo que si finalmente quiere o necesita someterse a cualquiera de ellas, le recomiendo informarse muy bien antes, valorando si es esencialmente necesaria. Por norma general de nada sirve averiguar la cantidad de metal a nivel celular, ya que si existe en sangre u orina en niveles elevados es muy seguro que también exista acumulado, por ello es conveniente dedicar su tiempo y dinero a averiguar la fuente de intoxicación para evitarla y proceder con protocolos de desintoxicación.

 

Otras pruebas o tests relacionados pero que no miden la cantidad de metal en el organismo

El test del chicle (test de saliva)

En el cual se lleva a la amalgama a un rozamiento forzado durante unos minutos para después analizar la saliva y comprobar así la cantidad de metal que podríamos estar ingiriendo. (Puede analizar su saliva con un test portable de detección de metales pesados en fluidos o llevarla a un laboratorio especializado)


El análisis de piezas extraídas

Con ello podemos alertar la cantidad de metal que la pieza absorbió desde su puesta, concluyendo de igual forma que la amalgama rezuma metal que es ingerido o respirado.
Como expliqué en el primer capítulo, los fabricantes de amalgamas exponen la composición metálica de estas. Este análisis suelen hacerlo personas que desean saber qué tipo de amalgama han tenido en su boca, ya que según los porcentajes de metales, corresponde a un tipo, fabricante u otros.


El test de alergia a metales (Test Melisa)

Mediante la extracción de sangre, este análisis indica el grado de reacción alérgica a algunos metales. Según el técnico de laboratorio con el que tuve oportunidad de hablar personalmente, está muy relacionado el grado alérgico con el grado de intoxicación. Es decir, a mayor intoxicación de un metal más grado alérgico suele presentarse.
Aunque es un análisis caro puede ser de utilidad para conocer los metales a los que tenemos alergia y así evitarlos, pero teniendo en cuenta que quizás con una desintoxicación esta alergia podría reducirse o incluso desaparecer.


Fragmento extraído del libro "Mercurio en la boca: Lo que nadie le dijo de sus empastes metálicos "




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